Para un cliente que está a tres millas a la redonda, un delivery es uno de los pedidos más simples que puedes atender. ¿Entonces por qué entregárselo a una app te cuesta hasta el 30% y encima el nombre del cliente? Porque ese fue el trato que firmaste cuando parecía la única opción.

No es la única opción. Para los deliveries más cercanos, los de tus clientes de siempre que ya se saben tu dirección de memoria, manejar tu propio despacho mantiene al conductor, los datos y el margen dentro de la casa. Sigues apoyándote en las apps para llegar más lejos cuando quieras. Pero los pedidos que tú mismo podrías atender sin problema dejan de pagar un peaje que nunca necesitaron.

Por qué le estás pagando realmente a las apps

En un delivery cercano a un cliente que ya vuelve, la app no te está consiguiendo a nadie nuevo. Solo está moviendo una bolsa unas cuadras y cobrándote una comisión por descubrimiento por un cliente que ya era tuyo. Ese es el primer pedido que deberías traer de vuelta a tu casa.

  • Te quedas con la comisión en vez de entregar el 30% del ticket.
  • El contacto del cliente sigue siendo tuyo, así que puedes hacerlo volver.
  • Controlas la experiencia: tu empaque, tus tiempos, tu conductor.
  • Las apps siguen disponibles para el alcance que sí quieres de ellas.

“Usa las apps para que te descubran. Usa tu propio delivery para quedarte con los clientes que ya te ganaste.”

¿Manejar conductores no es un dolor de cabeza?

Antes lo era. La razón por la que la mayoría de los restaurantes soltaron su propio delivery es que despachar, rastrear y contestar llamadas de “¿dónde está mi comida?” era un desorden si lo hacías a mano. Esa es justo la parte que hoy resuelve el software. Un sistema de despacho enruta el pedido, asigna al conductor y mantiene informado al cliente, así que manejar tu propio delivery se siente menos como andar arriando carros y más como ver los pedidos fluir.

Es un carril dentro de un sistema más grande

El delivery funciona mejor cuando no es un parche pegado por fuera. Con Eatsy, tu propio despacho vive al lado de tu Online Ordering, tu app y tu programa de fidelización, compartiendo los mismos clientes y el mismo menú. Nosotros te lo dejamos montado, en inglés o en español, sobre el punto de venta que ya usas. Tú decides qué deliveries manejas en casa y cuáles le dejas a las apps.

¿Te preguntas si tu zona de delivery tiene sentido para manejarla tú mismo? Una demo rápida puede repasar tus números y mostrarte dónde te conviene.

Quédate con los deliveries cortos, y con el margen.

Mira cómo funciona tu propio despacho al lado de las apps, y cuánto de ese 30% te puedes quedar.

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